Identificación de patrones de flujo de trabajo
Al compilar soluciones controladas por agentes, la estructura del flujo de trabajo importa tanto como los propios agentes. Los diferentes problemas requieren enfoques de orquestación diferentes, en función de cómo se toman decisiones, cómo fluyen los datos y si se requiere la entrada humana. Microsoft Foundry proporciona varios patrones de flujo de trabajo predefinidos que le ayudan a modelar estas interacciones de forma clara y coherente.
Un flujo de trabajo secuencial sigue un camino paso a paso fijo. Cada nodo se ejecuta en orden y pasa su salida al paso siguiente del flujo de trabajo. Este patrón funciona bien para canalizaciones y procesos de varias fases, como validar la entrada, enriquecer los datos y generar una respuesta final. Los flujos de trabajo secuenciales son predecibles y fáciles de razonar, por lo que son un buen punto de partida cuando se aprende cómo funcionan los flujos de trabajo.
Un flujo de trabajo human-in-the-loop introduce pausas en las que se requiere la entrada o aprobación del usuario antes de que el flujo de trabajo pueda continuar. En este patrón, el flujo de trabajo formula explícitamente una pregunta, espera una respuesta y, a continuación, reanuda la ejecución en función de esa entrada. Los flujos de trabajo humanos en bucle son útiles cuando la automatización debe equilibrarse con la supervisión, como aprobaciones, confirmaciones o situaciones en las que un usuario necesita proporcionar contexto que falta.
Un flujo de trabajo de chat de grupo permite una orquestación más dinámica entre varios agentes. En lugar de seguir una ruta de acceso fija, el control puede desplazarse entre agentes en función del contexto, las reglas o los resultados intermedios. Este patrón es útil para escenarios en los que varios agentes especializados colaboran para controlar solicitudes complejas, como el soporte técnico al cliente o la respuesta a preguntas de varios dominios. Los flujos de trabajo de chat de grupo permiten interacciones flexibles, donde los agentes pueden basarse en las salidas del otro y adaptarse a las entradas cambiantes.
Cada patrón proporciona una base para estructurar las interacciones del agente, administrar el flujo de control e incorporar la entrada humana según sea necesario. Al reconocer estos patrones de flujo de trabajo y comprender sus puntos fuertes, puede elegir un enfoque de orquestación que se alinee con su escenario antes de empezar a diseñar un flujo de trabajo.